Guía práctica

Cómo armar un CV si tenés poca experiencia

Un CV para el primer trabajo no necesita inventar experiencia. Necesita ayudar a otra persona a entender qué sabés hacer, qué disponibilidad tenés y cómo contactarte.

Empezá por lo que buscan

Elegí un puesto concreto antes de escribir. Un CV para atención al público debe destacar trato con personas y organización; uno para depósito debe hacer visibles tareas físicas, orden, control de mercadería y horarios disponibles. Podés tener dos versiones si buscás rubros distintos.

Usá una estructura fácil de leer

  1. Nombre, ciudad y medios de contacto que revisás todos los días.
  2. Un perfil de dos líneas con el tipo de trabajo que buscás y tu disponibilidad real.
  3. Estudios y cursos terminados o en curso, con fechas claras.
  4. Experiencias relevantes: trabajos ocasionales, emprendimientos, proyectos o voluntariado, descritos con tareas concretas.
  5. Habilidades comprobables, como manejo de planillas, caja, atención o registro habilitante.

Convertí una tarea en evidencia

“Ayudé en un negocio familiar” dice poco. “Recibí pedidos por WhatsApp, registré ventas y preparé entregas tres veces por semana” permite imaginar el trabajo. Si no recordás cifras exactas, no las inventes. Explicá la frecuencia, las herramientas y tu responsabilidad.

Antes de enviarlo

Guardalo en PDF con un nombre sencillo, por ejemplo Nombre-Apellido-CV.pdf. Revisá teléfono y correo, errores de escritura, fechas y que entre en una o dos páginas. No incluyas DNI completo, domicilio exacto ni documentación sensible salvo que exista una razón justificada y un canal confiable.

Una postulación mejora cuando adaptás las primeras líneas del CV al aviso y mostrás dos o tres habilidades relevantes.

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